UPM MotoStudent: suspensión Hossack en moto de competición

La ingeniería universitaria siempre ha sido un terreno fertile para la innovación extrema. Cuando el desafío implica diseñar una moto de competición desde cero, las barreras se rompen y las soluciones convencionales quedan atrás. Esto es exactamente lo que ocurrió en el seno del equipo UPM MotoStudent Petrol, donde un grupo de estudiantes de la Universidad Politécnica de Madrid concibió una propuesta que desafía lo establecido en el mundo de las deportivas de pista.

upm

El escenario: MotoStudent y el reto universitario

Cada dos años, universidades de todo el planeta se enfrentan a un mismo objetivo: construir una moto de competición bajo una normativa común. MotoStudent, que se celebra en las instalaciones de MotorLand Aragón, pone a prueba no solo los conocimientos de ingeniería mecánica y electrónica, sino también la capacidad de trabajo en equipo, la gestión de recursos y la creatividad aplicada. Es un verdadero laboratorio de velocidad donde las ideas más audaces pueden convertirse en realidad.

El equipo de la Universidad Politécnica de Madrid lleva años participando en esta competencia, y el pasado octubre presentó su última criatura: la EME25-P. Esta moto no llegó para ocupar un lugar cualquiera en el paddock. Vino para demostrar que desde las aulas universitarias se pueden generar soluciones que rivalizan con desarrollos profesionales.

La suspensión Hossack: una apuesta radical

Lo más característico de la EME25-P reside en su tren delantero. Mientras que la mayoría de las deportivas actuales recurren a horquillas convencionales con barras telescópicas, el equipo madrileño optó por un sistema alternativo conocido como suspensión Hossack. Esta configuración toma inspiración directa de la legendaria Britten V1000, una moto neozelandesa que marcó época por su tecnología adelantada a su tiempo.

El sistema Hossack reemplaza las tradicionales barras por un cuadrilátero articulado. Esta arquitectura ofrece una ventaja fundamental: permite ajustar las geometrías con mucha más libertad que una horquilla estándar. Tras exhaustivos análisis dinámicos, los estudiantes determinaron que esta configuración podía proporcionar mejor comportamiento en curva y mayor velocidad y agarre a la salida de las curvas.

La configurabilidad fue clave en el desarrollo. Lograron construir una moto más larga sin sacrificar la agilidad necesaria para circular rápido. Además, ajustaron la geometría para que, durante la frenada, las sensaciones transmitidas al piloto se aproximaran a las de una horquilla tradicional, buscando confianza y comodidad en el manejo.

Chasis híbrido e investigación de materiales

Para acompañar esa suspensión delantera tan particular, el equipo desarrolló un chasis de doble viga específico para la moto. La decisión más innovadora estuvo en la elección de los materiales. Varias piezas fundamentales están fabricadas con un material híbrido compuesto por láminas de aluminio, un núcleo de fibra de vidrio y aligeramientos con espuma polimérica, todo unido mediante adhesivos de alta resistencia.

Esta solución no fue tomada a la ligera. Los estudiantes pasaron meses investigando diferentes alternativas antes de decidirse por este planteamiento, que combina ligereza y rigidez de manera muy efectiva. La fibra de carbono también tiene un protagonismo importante en el conjunto, utilizándose en numerosas piezas para reducir el peso total y adaptar cada componente a las necesidades concretas del diseño.

Soluciones aerodinámicas y detalles de competencia

En la parte trasera del colín incorporaron aletas diseñadas para reducir la estela en recta y, consecuentemente, la resistencia aerodinámica. Este detalle evidencia que el equipo trabajó intensamente no solo en la parte estructural, sino también en la eficiencia a alta velocidad.

El conjunto incluye varias soluciones técnicas dignas de mención: raíles en las orejetas del basculante que facilitan el cambio de rueda trasera durante las carreras, estriberas multirregulables fabricadas en fibra de carbono prensada para mejorar la ergonomía y reducir peso, un sistema Ram-Air de doble tobera que alimenta un airbox de dos cámaras, y suspensión trasera con sistema Pro-Link. Cada uno de estos elementos, por pequeño que parezca, puede marcar la diferencia en una competencia de alto nivel.

Resultados obtenidos en MotorLand Aragón

El trabajo de desarrollo se tradujo en resultados concretos durante la competencia. La EME25-P logró el quinto puesto mundial en la categoría Best Design y el cuarto en Innovación. Estas posiciones la convierten en el equipo español mejor posicionado en ambas categorías, además de obtener el tercer lugar en la clasificación general entre los equipos nacionales.

Estos reconocimientos validan el enfoque arriesgado del equipo y demuestran que la innovación tecnológica puede competir de tú a tú con proyectos consolidados.

Próximos desafíos y el camino hacia adelante

Lejos de conformarse con lo logrado, el equipo ya tiene la mirada puesta en nuevos objetivos. El plan inmediato contempla reparar y mejorar la EME25-P para competir en el Campeonato Nacional de Velocidad de Portugal, cuya primera cita está programada en el circuito de Estoril.

Paralelamente, están inmersos en la restauración de una de las motos históricas del equipo, la EME10 de 2010, preservando así el legado y la evolución del proyecto a lo largo de las temporadas.

El proyecto de la UPM representa mucho más que la construcción de una moto para una competencia universitaria. Es un espacio de experimentación, riesgo con soluciones distintas y aprendizaje continuo temporada tras temporada. Los estudiantes que participan no solo adquieren conocimientos técnicos, sino también la capacidad de liderazgo, gestión de proyectos y resiliencia que serán fundamentales en su futuro profesional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *