Honda SH125i: 25 años de evolución en scooters urbanos
El scooter que cambió la forma de moverse por las ciudades europeas cumple un cuarto de siglo. El Honda SH125i, conocido popularmente como «Scoopy», celebra en 2026 sus 25 años de trayectoria ininterrumpida como uno de los pilares de la movilidad urbana de la marca japonesa. Con más de 60.000 unidades comercializadas solo en 2025, este modelo demuestra que la fórmula original sigue vigente: diseño práctico, facilidad de manejo y una estética reconocible entre miles de vehículos en el tráfico cotidiano.
De dónde viene el concepto de «rueda alta»
Antes de que el SH125i existiera, Honda ya había sentado las bases del éxito con el SH50, lanzado en 1984. Este ciclomotor de 49 cc fue conceivedo para resolver un problema específico: cómo moverte por la ciudad con agilidad, sin complicaciones y con un tamaño compacto que permitiera sortear el tránsito sin esfuerzo. La respuesta fue una configuración de rueda alta que ofrecía mejor visibilidad y mayor estabilidad sobre el asfalto irregular de las calles europeas.
La planta de Montesa Honda en Barcelona fue la encargada de producir el modelo para el mercado español durante la segunda mitad de los años 80. Allí nacieron las versiones de 50 y 75 cc, y allí mismo el scooter empezó a ganar un apelativo que perdura hasta hoy: «Scoopy». La producción acumulada hasta 1996 superó las 130.000 unidades, un número que demostraba que el público había adoptado este concepto de movilidad práctica.
En 1996, la fabricación cambió de sede y se mudó a la planta de Atessa, en Italia. Este traslado no fue menor: reforzó el carácter europeo del modelo y permitió acceder a nuevas tecnologías que luego se incorporarían en las siguientes generaciones. Desde entonces, cada SH que sale de esa fábrica italiana lleva consigo una tradición de producción continental.
El salto al 125cc: naciendo para la ciudad moderna
El verdadero punto de inflexión llegó en 2001, cuando Honda presentó los modelos SH125 y SH150. La cilindrada más alta respondía a una necesidad clara: los conductores urbanos pedían más potencia sin perder la practicidad del scooter compacto. La rueda delantera de 16 pulgadas fue una de las claves de este cambio, ya que mejoraba заметно el comportamiento sobre baches y pavementes en mal estado.
El sistema de frenado combinado CBS fue otra innovación importante. En lugar de depender únicamente del freno trasero, este sistema distribuía la fuerza de frenado entre ambas ruedas, lo que se traducía en mayor seguridad y confianza para el conductor. En 2005, la inyección electrónica PGM-FI reemplazó al carburador, reduciendo el consumo de nafta y las emisiones contaminantes. Este cambio técnico no solo cumplió con las normativas Euro de la época, sino que abrió las puertas a mercados como Norteamérica y Australia.
Innovación continua: de eSP a Euro5+
La familia SH no se conformó con un solo modelo. En 2007 llegó el SH300i, llevando la experiencia de conducción a un nivel superior para quienes necesitaban mayor cilindrada sin renunciar a la agilidad urbana. Pero la renovación más significativa llegó en 2012, cuando los SH125i y SH150i recibieron los motores eSP (enhanced Smart Power), una plataforma tecnológica que optimizaba el rendimiento y la eficiencia.
Esa actualización trajo consigo varias mejoras tangibles: un chasis rediseñado con mayor capacidad de almacenamiento bajo el asiento, sistema antibloqueo de frenos ABS de serie, y el sistema start&stop que apagaba el motor en los semáforos para ahorrar combustible. En 2014 se incorporó el SH Mode 125, una versión más sencilla orientada a conductores jóvenes que buscaban un scooter accesible y sin complicaciones.
La adaptación a las normativas ambientales más estrictas llegó con las versiones SH Vetro, presentadas recientemente. Estos modelos incorporan carenados semitransparentes sin pintar, lo que permite reducir aproximadamente un 9,5% las emisiones de CO₂ durante el proceso de fabricación en la planta de Atessa. Un detalle que demuestra que Honda piensa en la sostenibilidad desde la producción.
El SH125i 2026: tecnología de punta para el conductor urbano
La actualización de 2026 introduce cambios que posicionan al SH125i como uno de los scooters más tecnológicos de su segmento. La pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas ofrece información clara y personalizable, mientras que la conectividad Honda RoadSync permite vincular el scooter con el celular para recibir notificaciones de navegación y llamadas. El sistema de iluminación full LED mejora la visibilidad tanto de día como de noche.
Más allá de la tecnología, los pequeños ajustes de diseño refinan la estética sin alterar la silueta que los conductores reconocen instantáneamente. El objetivo fue claro: modernize sin traicionar la esencia que convirtió al SH en un ícono.
Cifras que hablan por sí solas
La relevancia del SH dentro de la estrategia comercial de Honda se mide en números concretos. En 2017, la planta de Atessa superó el millón de unidades fabricadas desde el inicio de la producción. Desde 2012, se han vendido más de 264.000 SH125i solo en Europa. En 2025, la familia SH completa alcanzó cerca de 60.000 matriculaciones en el continente, distribuidas entre las distintas versiones de la gama.
Estos números no son casualidad. Cada año, desde 2020, más de 20.000 conductores eligen un SH nuevo, lo que demuestra que el modelo mantiene su atractivo generación tras generación.
Un cuarto de siglo que no parece terminar
Después de 25 años, el SH125i sigue siendo una pieza fundamental en la estrategia de movilidad urbana de Honda. Su éxito radica en una fórmula difícil de replicar: evolución constante sin perder la identidad, tecnología útil para el día a día, y un diseño que funciona en cualquier ciudad europea. Para el conductor argentino que busca un scooter confiable, moderno y con historia, el SH125i representa una opción que ha demostrado su valía en millones de kilómetros urbanos.




